Sinaloa y Baja California tienen dos gastronomías distintas, pero a su vez dos de sus íconos hacen una colaboración con causa en apoyo a una fundación a través de la creación de un platillo que fusiona creatividades.
Los restaurantes Mi Gusto Es, de cocina sinaloense y sonorense, realizan una colaboración especial con el chef Javier Plascencia, de Animalón, en el Valle de Guadalupe, que resulta en la tacotostada, disponible hasta finales de mayo.
Es un platillo que tiene por un lado un taco relleno de una crema de papa y por el otro una tostada con atún fresco, pepino, rodajas de jitomate y de rábano que contrastan con el verde del chile jalapeño y una rama de cilantro.
El Pacífico es representado con esta creación de Plascencia, cuyas ventas serán destinadas totalmente a la fundación Tijuana Sin Hambre, que combate la falta de alimentos en comunidades vulnerables de este lugar.
“Me interesa colaborar en proyectos donde la cocina tenga un sentido más amplio. Aquí hay una intención clara: tomar algo cotidiano y darle un propósito. La Tacostada parte de ingredientes y sabores que nos son cercanos, pero se construye desde el equilibrio, el respeto al producto y la idea de compartir”, menciona Plascencia.
Igualmente el chef Carmelo “Carmelito” Carrillo, de Mi Gusto Es, prepara su platillo conmemorativo de los 23 años de la cadena que son camarones embolsados, una preparación de camarones enteros cocinados dentro de una bolsa con papas cambray, salsa de chile chiltepín y especias, y otros ingredientes que crean un caldoso resultado.
Nacido en 2003, Mi Gusto Es ha ido evolucionando de un restaurante de barrio a una consistente cadena que aporta platillos de Sonora y Sinaloa con ingredientes frescos traídos de diferentes costas.
Este 23 aniversario sirve para realizar el lanzamiento de Kekarreta, un concepto inspirado en las carretas de comida de Mazatlán, que tiene su primer sucursal en Metepec, Estado de México. La idea recupera el espíritu callejero, relajado y abundante de esa tradición, pero lo lleva a un lenguaje más contemporáneo, cercano a la forma en que la marca ha aprendido a reinterpretar sus propios códigos.
El grupo incluye otros conceptos como Culichiloso, enfocado en comida tradicional sinaloense con presencia en Cuernavaca y Toluca; Tebori, una propuesta japonesa premium ubicada en Metepec; y Dulce Rojo, pastelería reconocida por sus sabores creativos en el Estado de México.
IG: @angelorivasmx
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